3 de junio de 2013

Domínguez Berruete, Juan: EL CARDENAL CISNEROS




         Olvidé de dónde saqué la recomendación de leer el libro que comento. Cierto que recuerdo haberlo adquirido en USA, por 9 euros y a través de Iberlibro al que doy las gracias por su eficiencia y eficacia.

         Imposible hacerse una idea de quién es Cisneros tras la lectura de esta obra, agotada, del año 29 y que no recomiendo, pues con ella no se llega a ninguna conclusión clara.

         Me sorprende una idea que siempre, de forma vaga –en su sentido y mi actitud con respecto a ella- se ha achacado a los años de la oprobiosa, que llamábamos algunos amigos, es decir, a los años del Imperio renacido, de la España de Franco y todas sus milongas. Pues no. También en el año 29, a juzgar con claridad, por lo que se escribe en este libro, lo que escribió José Antonio “España es una unidad en lo universal” y tal… ya lo habían dicho antes muchos. Recordaba las famosas frases de Costa sobre el sepulcro del Cid, que luego quiso él mismo abrir y todo eso…

         Historia negra de España en el gobierno de unos Reyes que, por Católicos, lo eran excelentes, en particular ella, la Reina Católica, que no tanto don Fernando que bastardeaba un tanto. Un alemán, flamenco, como Carlos I, peor: no cae bien a Domínguez Berrueta y que lo pone a bajarse de la burra y la calesa por su escasa austeridad (más aún comparándolo con Cisneros, que lo fue tanto) y a quien compara en esto, como en otros aspectos, a sus abuelos y el retrato del Emperador sale pálido.

         ¿Colón? Un santo varón. ¿El Padre las Casas? Un bandolero que no dejó d echar leña a la historia negra de la imperial España que Juderías trabajó en su conocida obra (por ahí anda). ¿Pizarro, Hernán Cortes? ¡Y se preguntará el lector si acaso no estoy yéndome por los altos andamios de las flores…! ¡Pues no señor!: en la supuesta biografía de Cisneros, con todo su mérito, que el hombre, sin duda, lo tiene -y ahí están Alcalá y la Biblia Políglota…- y todo el bien que el buen fraile hace es un biografiado más entre cuantos he citado; con más detalle, pero arropado por las biografías de los campeones del encuentro con América, que no resultó a los años descubrimiento glorioso y todo eso, que para nada aprende uno las cosas, si luego se las ponen patas arriba: fue un encuentro en culturas, tan idénticas la de Europa como la hallada por 1492 en América, que en esto de la cultura ni hay niveles, ni clases, sino todo relativo y adelante con los faroles.

         No es fácil hacerse una idea de la vida exacta de Cisneros contada por Domínguez Berruete porque este no hace aportaciones originales, sino que su obra es un refrito, un resumen de noticias, a veces sueltas, inconexas, casi de estampas donde se nos cuenta tal o cual anécdota referida al Cardenal y de estos sucedidos, a veces nimios, se desea hacer categoría. Sin duda, por lo que se deja entrever en lo que el autor nos cuenta, pues a la obra le falta sobriedad y le sobra grandilocuencia y generalidades, sin duda Francisco de Cisneros fue hombre capital en años complejos de la vida española, mas para averiguar sobre él habrá que andar por otros libros.

         Ignoro si la anécdota es cierta. Su protagonista no es actor ni director de mi devoción, Woody Allen. Cuentan que tras hacer un curso de lectura rápida, este comentó, al leer Ana Karenina, que se había enterado de que la novela iba de algo de rusos… ¡y tiene mil páginas! Mucho me temo que algo así me ha ocurrido a mí con esta biografía multibiográfica para mayor gloria de las Españas imperiales. Iba de algo de un tipo estupendo como persona, como hombre, como político…, el fundador de la Universidad de Alcalá… Sin duda, un gran hombre.

1 comentario:

  1. bueno, y muchas ciudades hay una calle que lleva su nombre.

    ResponderEliminar