6 de diciembre de 2022

390-CHARLIE SALIDA- Me debéis cuanto escribo…

 


Hace muchos años. Cuatro décadas. Le pedí a un amigo que se dedicaba a hacer declaraciones de la renta que me hiciera la mía. Esperaba que no me cobrara o que me hiciera una rebajita, que no estaba el festejo para cohetes. “Mil pesetas”, me dijo: ¡mil calas eran mil calas en aquellos años! Las pagué mohíno y religiosamente. No mucho después me pidió que le revisara un escrito para algo importante, que olvidé. Cuando se lo daba en mano y en un sobre, le dije: “Mis castañas del ala”. Sorpresa, “¿¡Cómo que mil pesetas!?”. Siempre ante este tipo de asombros argumenté lo mismo “¿Acaso crees que esto lo aprendí ayer por la tarde?”. Mil castañas me dio.

Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Es creencia al uso y convicción común pensar que la gente de letras, el personal que se dedica al arte, vive del amor al mismo. Y no es así, querido lector: el pintor y el escritor, el poeta, el escultor, el dibujante… ocupa un espacio en el mundo y ha de pagarlo con billetes de curso legal: come, bebe, consume, necesita… ¡y requiere del dinero! Cierto es que es corriente también que el artista sea generoso con su obra y la regale, a veces: de la nada la saca y parece no costarle esfuerzo. Quien así piensa yerra como memo. “Solo el necio confunde valor y precio”, escribió mi vecino don Francisco de Quevedo y luego repitió Antonio Machado siglos después. Esta idea no es moderna, ya en su carta a Timoteo, Pablo de Tarso, san Pablo para los amigos, escribe que: “El trabajador tiene derecho a su salario”.

Desde adolescente, tuve idealizado a mi amigo Miguel Delibes: sus libros sobre la caza, sus personajes vivían en mi memoria y mi imaginación… El Nini, Lorenzo el cazador, Mario, Juan Gualberto el barbas… Cuando leí el libro de la correspondencia entre él y Vergés, el editor de Destino, Correspondencia, 1948 – 1986, reconozco que se me cayeron los palos del sombrajo… La cominería de tendero al por menor de uno y otro, especialmente de don Miguel, me resultó antipática: cierto que tenía muchos hijos, cierto que daba clase en la Escuela de Comercio, cierto… ¡que reclamaba sus derechos de autor con una vehemencia admirable para mí! Era justo lo reclamado, pero…



Todo esto viene, y me planto ya aquí casi, al hilo de lo que me sucede con el libro recién editado: Cuentos para ti. Me ocurrió siempre con todas mis obras. Servidor es autor de libros con poca tirada y ha llegado a firmar contratos a cero pesetas, a un 6% del PVP y así…, como comprenderá, esto no es que no dé para comer: ¡es que no da ni para merendar! Además el escritor, que no es librero ni distribuidor, pero que se ve obligado a decir de su obra, a promocionarla, promoverla, divulgarla…, a veces, con la sola ilusión de agradar a quienes le rodean, porque el dinero ganado es magro, aunque el valor de la obra en sí pueda ser mucho…, ¡pasa vergüenza! Sí, el autor que escribe, gestiona la edición de su obra, la distribuye y la vende… pasa vergüenza porque la venta no es lo suyo: lo suyo es escribir, en mi caso. Se tiene la sensación de ser un pobre vergonzante.

Contaba Alfonso Sancho Sáez de Azorín, casi seguro que se trataba de este, que pasó por la cuesta de Moyano a buscar libros de lance y halló uno suyo a la venta. Estaba dedicado a un amigo. Lo compró y se lo envió de nuevo con ilusión de que sea la segunda vez y última. Ya se ve que el amigo no valoró lo que José Martínez Ruiz le dedicó.

Al final, parece ser que tras mucho trabajar, leer, aprender, estudiar… uno, además, de su obra, debe algo a los demás… Así debió pensar el socarrón catalán de Josep Pla, quien habiendo sido distinguido con una medalla de olvidé qué, al terminar su discurso, el hombre preguntó con aparente sencillez: Qué se debe.

Muchas gracias a quienes compran mis pobres libros, pero, no obstante, me debéis cuanto escribo.

 


26 de noviembre de 2022

¡¡Ya está en la calle!!

 

¡Hola, hola…!

 

En la parte superior del blog, hallarás un epígrafe titulado “Esos cuentos anunciados…”. Por ahí llegarás a la página de presentación del libro desde el blog … Justo lo avisado. Si clicas aquí también te llevará a ella…

https://antoniojosealcalavique.blogspot.com/p/esos-cuentos-anunciados.html

 

Ojalá todo esto sea de tu agrado… Todo este trabajo es para ti…



15 de noviembre de 2022

Tarjetón para la presentación de CUENTOS PARA TI


 

Buenos días…

Parece que cada día no solo trae su afán, sino su sorpresa. Hoy me llega un ejemplar de invitación para la presentación de Cuentos para ti… ¡Sin tilde, por favor! Ti nunca lleva tilde, siempre es pronombre y no hay homófono con que confundirlo y, por tanto, hace innecesaria la tilde diacrítica. Sin poderlo evitar le sale a uno el oficio al que se aplicó durante décadas…

Vuelvo a insistir que quienes deseen asistir al acto deberán portar la invitación. Esta esta vez tenemos límite de plazas. Lo que hemos hecho en otras ocasiones: estar todos los asientos ocupados y muchas personas de pie… ¡me advierten!: no será posible por motivos de seguridad. Lo cierto es que espero que tengamos un llenazo hasta la bandera: de noticia de primera plana de periódico y noticiario… Si es necesario hacemos como en algunas obras de teatro o en algunas salas de cine…: salimos a la puerta y hacemos una segunda sesión en la Carrera, bajo las luces que nos recuerdan que la Navidad estará encima…

Me hace mucha ilusión saludar en esa oportunidad a muchos de quienes cumplís incluso más de una condición de las siguientes: amigos, familiares, antiguos alumnos, conocidos…

Un saludo cordial…

14 de noviembre de 2022

CUENTOS PARA TI: cubierta...

Buenos días de nuevo…

Poco a poco se van concretando la edición ¡auténtico parto! del libro y su llegada en forma de libro en papel…

Si todo va bien, el próximo 24 de este mes saldrá lo tendremos a disposición de todo aquel que deseo leerlo incluso antes de su presentación y puesta de largo oficial… el 21 de diciembre en la Económica.

 

Os puedo ya adelantar la cubierta del libro…



10 de noviembre de 2022

NOTICIAS FRESCAS...

 Buenas tardes…

       Muchos de los lectores y visitantes de esta página -¡muchas gracias por vuestra gentileza!- me preguntáis por qué hace mucho que no cuelgo nada nuevo aquí. Os doy la explicación y agradezco vuestra paciencia y seguimiento.

       En junio dejé de trabajar en la investigación sobre Alcalá Venceslada. Julio y agosto son meses difíciles para tratar con las administraciones y las instancias a las que he solicitado información y pensé que era mejor dejarlo estar hasta pasar esos meses.

       Cierto es que también se cruzó en mi camino un cuento que se ha constituido en una novela, a la que puse por título provisional Terrazas del Oregón. Ya os contaré el sentido de este y dónde y cómo nació… Esta novela la constituyen una serie de narraciones en torno a un pueblo manchego, Terrazas del Oregón, donde viven personajes de los que se habla y tienen lugar sucesos más o menos reales, verosímiles: “donde todo puede ser verdad, pero no haber pasado”… Así es la vida.



       También me he estado ocupando de cerrar la edición de Cuentos para ti. En los próximos días daré noticia detallada de cuándo será la presentación, cómo poderlo adquirir y algunos otros detalles… De la obra ya hablé aquí en febrero de este año 22.

       Ahora sigo con Alcalá Venceslada… Un saludo muy caluroso y cordial…