30 de julio de 2018

324-CHARLIE-SALIDA- JUANA RIVAS SERÁ INDULTADA



Hace muchos meses, casi un año, publiqué en este blog una entrada No me tomes el pelo, Juana Rivas. Solo guiándome por el sentido común sabía lo que iba a ocurrir: la justicia ha dictaminado ya para esta señora cinco años de cárcel, seis de retirada de la patria potestad y debe pagar a su exmarido 30000€ por los daños causados, además de pagar las costas del juicio. Ya escribí que: “Juana Rivas es una fugada de la Justicia y no está en mi casa y su condición femenina no le da la razón, solo por ello y por mamá”. A esta señora la asesoraron mal. Al modelo de feministas que la asesoraron les pasa como a las señoritas catequistas que, cuando tienen la panza llena y la cabeza cargada de pajaritos: confunden el amor a la humanidad y la misericordia con la justicia, el capricho con la ley y terminamos armando el cisco. Al final la señora Rivas, no me alegro, va a pagar su injusticia probada (no hay mayor maltrato que la sustracción de unos menores) y el resto se hacen cruces o lo que se hagan estas señoras…

Ahora hasta ese imbécil que tenemos por representante y presidente de nuestra nación dice que acata la sentencia -¿acaso le queda otra?-, pero que no que le gusta lo dictado por el juez… ¡de aurora boreal!

He escuchado a peritos juristas comentar la sentencia (que aquí la puede leer) y lo sucedido es de cajón. La condena del marido italiano fue un acuerdo entre abogados, por el que el acusado aceptó lo pactado, es decir: no se juzgó su causa: la violencia con su mujer no fue probada, no fue contra sus hijos, y de esto hace nueve años (¿no tiene este hombre derecho al arrepentimiento y la mejora o debían haberlo ahorcado por aclamación popular entonces o ahora?). Da igual lo que ahora o mañana dijera el juez Piñar, da igual lo que digan los peritos en la materia, la chusma siguiendo antiquísimas pautas de las vísceras y la selva y el caos, determina por vía criminal de capricho, que el Derecho está para tumbarlo, insisto por aclamación popular. El juez que ha dictado sentencia (por cierto, lo más leve que le permitía la ley) debe ser también ajusticiado, tras ser afeado y señalado por todos desde el memo del presidente de mi nación hasta la última lerda de donde sea que junto a otras es conducida como borregas a pedir… ¿¡qué!? ¿Acaso esa mujer se cree con la potestad de sustraer a dos menores? ¿Usted quién se ha creído que es? El señor italiano pudo haber sido lo que fuera o lo era, pero sobre todo es el padre de las criaturas… ¡el padre! La señora Rivas no es la dueña de sus niños. La señora Rivas, como Puigdemont, como Carme Forcadell, los Jordis, Oriol Junqueras, Iñaqui Urdangarín -que según muchos no pisaría el talego-…, como El Lute, como Luis Candelas… o el sursuncorda no tienen más remedio, antes o después, que enfrentarse a la Justicia; y la Ley la aplica un juez… Insisto: se llame Juan Carlos de Borbón o Juana Rivas.

Es cierto, visto lo que ocurre en las fronteras del sur de España y en Cataluña, que esto lleva camino de que la Ley no valga sino para reírse de ella. Hoy mismo han soltado de prisión, tras ocho meses, a la adolescente palestina que le cascó una galleta como un sol a un guardia, pero es que eso no debe hacerse; eso es lo que hacen algunos de nuestros alumnos con sus profes y todos nos llevamos la mano a la cabeza. Si todos hacemos como la palestina Ahed Tamimi y cuando nos para la Guardia Civil le cascamos un ostiazo como un tresillo, no debe extrañarnos que terminemos en el talego… El guardia receptor del guantazo de Tamimi se debe de llamar Job, por el cuajo que le echó al no responder a la niñata. Quienes están en la cárcel condenados no están allí porque no tengan amiguitos, como los tienen Juana Rivas, Puigdemont y Tamimi, no: sino porque están cumpliendo una condena que algún día impuso un juez tras unos hechos probados, mejor o peor.

Estoy por decirles que Juana Rivas no irá a la cárcel porque la “presión social”, “la aclamación popular”, “el pueblo”… tiene derecho a decidir y pedirá su indulto… y Marlasca lo tramitará y el Gobierno, con esa lumbrera al frente, lo concederá…, pero eso no es óbice para que ningún padre se le vaya a ocurrir llevarse a sus niños… porque lo pueden colgar por los… pulgares.

Tucho Castelo.

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