Mi padre, que en paz descansa, le habría dicho que a él, el
vecino… le importaba un pepino. Nosotros le pagamos a usted para que esté al
quite, que no al ministro de sanidad alemán, ni chino, ni suizo, ni marroquí… ¡Y
usted y los suyos llegaron mal y tarde y nos jodieron a los nuestros, es decir,
a todos los españoles!
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